martes, 11 de mayo de 2010

ARMADA 96

Bahía de St.Georges, Isla de Granada (izq)
Brigadier Miguel de La Torre (der)

Destino final de la superviviente escuadrilla realista.

El día 5 de agosto llegaron los buques al Caño Grande. En Punta Barima conferenció el general La Torre con los capitanes de algunos buques y acordaron dirigirse a la isla de Granada por ser una de las mas cercanas y donde podrían obtener los recursos necesarios para continuar su navegación.
El 6 de agosto el convoy terminó de pasar la barra y el 7 lograron divisar algunos barcos ingleses, pesqueros en su mayoría. Cerca de la isla de Tobago una balandra inglesa se acercó y les ofreció en venta algunos suministros, harina y bacalao. El día 8 de agosto llegaron al frente de la bahía de Saint Georges en Granada y se mantuvieron a distancia prudencial esperando autorización de las autoridades de la isla.
Por razones de seguridad sanitaria no se les permitió la entrada en ese momento pero se les facilitó sinembargo la obtención de víveres y otras necesidades. La Torre entretanto aprovechó para despachar a su Jefe de Estado Mayor ( coronel don Esteban Diaz) a la cercana isla de Margarita con el propósito de informar desde allí a Morillo sobre los últimos acontecimientos.

El día 12 en Granada y en todas las posesiones británicas, se celebraba el cumpleaños del Rey (Jorge III de Inglaterra) y al dispararse los 21 cañonazos de la plaza en su honor, a ellos se unió como era costumbre la “Merced”por ser el buque insignia de la escuadrilla. Fue necesario declarar en cuarentena el bergantín “Triunfador” por haberse muerto el comandante del mismo buque a consecuencias de una enfemedad contagiosa (vómito negro). Haciendo ésto se evitarían complicaciones con las autoridades inglesas.

El 14 de agosto La Torre decidió enviar todos los emigrados civiles a Puerto Rico en los buques “Triunfador”, la “Guadalupe” y la “Victoria”. Era una forma apropiada de disminuír la presión y sustraerse a la gran responsabilidad de atender a civiles enfermos, inútiles y totalmente desmoralizados. El 30 de agosto, por fin; llegaron enviados por Morillo desde Margarita, la corbeta “Descubierta” (capitán de fragata Francisco de Paula Topete) y el bergantín “Periñón” ( teniente de navío Juan Gavaso) y con ellos regresaba de su comisión el coronel Esteban Díaz. Este oficial traía consigo algunos documentos emitidos por Morillo recientemente en Margarita. El 7 de septiembre se publicaron dentro de los buques de la flotilla, los oficios del Capitán General (Morillo) declarando en estado de bloqueo las Bocas del Orinoco , las costas de Güiria y la Costa Firme hasta Margarita.

El gobernador inglés de Granada era a la sazón el General Phineas Riall. El día 10 de septiembre dicho mandatario autorizó por fin con ciertas condiciones el desembarco de los españoles del maltrecho convoy. Cumpliendo con una cortesía muy británica, Riall invitó al brigadier La Torre y algunos de sus oficiales a una comida formal en su residencia, donde se hizo gala del exquisito estilo de vida social de los militares británicos en sus colonias de ultramar.

El día 12 de septiembre zarparon los buques españoles con destino a Cumaná. Eran 10 los que quedaban después de las comisiones enviadas a Puerto Rico . Una balandra inglesa los escoltó hasta algunas millas afuera.El día 15 de septiembre llegaban a Cumaná donde se presentaban al general Morillo. Después de alguna reorganización en dicho puerto, volvió a zarpar el convoy esta vez con destino a La Guaira a donde arribó el día 25 en la noche.
La Torre subió inmediatamente a Caracas, para recibir instrucciones con respecto a la disposición de sus tropas. La terrible campaña de La Torre en Guayana llegaba a su fin. Su competente liderazgo había logrado que los daños sufridos fueran los menores posibles dentro de las circunstancias. Las tropas que habían sobrevivido la campaña fueron distribuídas convenientemente. Algunas unidades quedaron en Caracas y otras fueron asignadas a reforzar la guarnición de Puerto Cabello.

En octubre de 1817, el brigadier La Torre fue nombrado Comandante General de la 1ª Divisiòn en reemplazo del Coronel Juan de Aldama. La sede de ésta división estaba ubicada en la plaza de El Sombrero, en los llanos del Guárico.

miércoles, 5 de mayo de 2010

ARMADA 95




La guerra de abordaje entre los patriotas del Orinoco.

Los marinos de Brión después de haber capturado cerca de Los Frailes (el 1º de mayo de 1816) al bergantín realista "Intrépido”,le tomaron el gusto a los abordajes.
Aquella incipiente artillería "parapeteada" a bordo de esos pequeños buques no constituía una amenaza decisiva para un verdadero buque de guerra,los cañones eran medianamente eficaces solo cuando se les disparaba a corta distancia, siendo sus montajes tan precarios e inestables, que era muy difícil acertar sobre el blanco escogido. Además los artilleros eran por regla general, marineros o soldados aprendices, escogidos casi a mano alzada, cuya experiencia si es que tenían alguna,todavía no se había desarrollado lo necesario. A falta de pan buenas son tortas.

Arte y ciencia?
La artillería –aun en sus primitivos comienzos-fué un arte y una ciencia. Apuntar directamente desde un buque en movimiento contra otro buque en movimiento, no garantizaba impacto en lo más mínimo. Para dar en el blanco(de un móvil a otro móvil) era menester solucionar sobre la marcha un problema de cinemática algo complicado, a menos que el disparo se hiciera "a boca de jarro”, que era como pegarle un tiro al suelo.
En tierra ( en Punta Cabrián) donde los cañones estaban firmes en su emplazamiento, probablemente el problema de la puntería era menos difícil. Aunque también en estos casos,algunos ajustes debían hacerse para compensar entre otras cosas: el movimiento del blanco,la acción del viento sobre el proyectil y los efectos de la elevación del cañon con respecto al alcance o distancia que se quería lograr. En lugar de apuntar exactamente al blanco enemigo, era necesario "tirarle adelante" como se hace con los conejos cuando se les caza a la carrera, o cuando se practica el deporte de tiro al platillo, donde la escopeta se apunta hacia una posición avanzada.
Todo el mundo no servía para artillero. Cuando el convoy de La Torre escapó navegando el Orinoco aguas abajo, recibió varios impactos de la abundante artillería de Brión. Pero la gran mayoría de los disparos no dieron en el blanco, lo que demuestra cierta incompetencia de los cañoneros.
Como espectáculo era algo muy llamativo, las bocanadas de humo, los contínuos fogonazos, el estruendo ensordecedor, pero la mayoría de las balas de hierro de diferentes calibres, acuatizaban en medio del canal levantando las clásicas columnas,sin golpear a nadie en particular. "Los insurgentes no pegan ni con engrudo". Así lo manifestaban burlonamente los mismos españoles a quienes habían estado destinadas en principio esas descargas. En honor a la verdad, la mayoría de los tiros se perdieron, los menos dieron en el blanco,por casualidad como el burro de Iriarte.

Abordajes sí!
Lo que si dió resultado esta vez fué la ejecución de abordajes a diestra y siniestra. Para abordar lo único que debia hacerse era dirigir la proa lo mas directamente posible contra el costado del objetivo. Que se rompiera la proa del barco propio eso no importaba mucho por los momentos, después se podría reparar.Lo importante era lograr el contacto rápidamente con el buque enemigo, pegársele a un costado como una sanguijuela, lanzar los rezones y garapiños, para luego proceder a montarse rápidamente sobre el barco enganchado sin esperar por el permiso de los dueños.
Brión había dictado instrucciones para que todas sus tripulaciones se adiestraran sin descanso en ese tipo de combate y eso se cumplía al pié de la letra. A bordo de cada buque existía por órdenes del Almirante un grupo considerable de marineros o infantes de marina conocidos como el “destacamento de abordaje”, cuya tarea era trepar por la borda de cualquier buque enemigo, abrirse paso hacia las cubiertas y los castillos repartiendo acero y plomo por todos lados. Estos grupos sabían desempeñar su trabajo con maestría.
El arma preferible para ellos era el “machete de abordaje”, instrumento tan afilado que podía rebanar un cabello en el aire. Los abordadores no deberían tener escrúpulos ni temerle a la sangre derramada. Es verdad que en esos tiempos y en ese tipo de guerra se derramaba mucha sangre. Destruír al enemigo en una cerrada pelea a machete era el mejor reto de un guerrero,y una gran oportunidad para distinguirse. Nadie debía detenerse a recoger a los muertos o a los heridos.Lanzarlos al agua era la consigna predominante, sin consideraciones de rango, religión o apariencia.
Visto de un solo lado parece una acción bárbara y cruel y en verdad lo era. Pero nunca se debe ésto considerar como un asesinato a sangre fría. Recuérdese que el enemigo enfrente no era precisamente manco, mucho menos un niño de pecho. Sabía defender su territorio con tanta ferocidad como la que mostraban los atacantes, y contaban además con la ventaja de pelear en su patio y con la obligación de salvar su barco, su propia vida y la de sus compañeros.
Al sentirse abordados, los defensores de un buque prácticamente "saturaban" las cubiertas con fuego de fusiles y armas cortas, disparaban los pedreros y las carronadas que habían sido emplazadas en posiciones adecuadas para poder cubrir con sus mortíferas cargas de metralla, aquellos lugares por donde ya preveían que habrían de avanzar los atacantes. En resúmen,abordar un buque enemigo no era ninguna “mantequilla”, se necesitaba una buena dosis de arrojo y valentía.
Una característica de los combates cuerpo a cuerpo durante los abordajes, era la prohibición de pedir o dar cuartel. Después de comenzada la pelea, era difícil pararla y no había chance alguno para estar con negociaciones.
La oportunidad de rendirse la tuvieron antes, podían haber arriado la bandera del buque y soltado las armas,pero no habiéndolo hecho oportunamente,debían entonces someterse a las leyes de la guerra y atenerse a las consecuencias. Ahora,
en pleno zafarrancho, era demasiado tarde para conversar.
Solamente los capitanes estaban autorizados para imponer o aceptar condiciones, y nadie más que ellos. Si alguien lograba salvarse de la carnicería, era porque se había ocultado en alguna bodega o procuraba que por pura casualidad se les reconociese como “no beligerantes”. Jóvenes músicos, enfermeros, doctores y capellanes se ubicaban por lo general en esa categoría, siempre y cuando se presentaran sin armas en la mano y portando a la vista algún indicativo de no combatiente. Quien mañosamente, para salvarse pretendiera suplantar a alguno de los nombrados y fuera descubierto en su tramposería, era colgado por el cuello en el penol de popa hasta que dejara de patalear, en cuyo momento se arriaba con toda delicadeza y se echaba al agua, para beneplácito de tiburones o caimanes. Así eran las reglas.

domingo, 2 de mayo de 2010

ARMADA 94






Goleta(arriba) Zafarrancho en cubierta de un buque francés (centro) Corbeta "Atrevida" (abajo)



Característica de los combates navales.
No se debe pensar esta vez que en el Orinoco pudiera cumplirse la clásica formalidad de las batallas navales,las famosas y de épocas mas o menos recientes, digamos por ejemplo la de Trafalgar, donde las líneas de batalla formadas por veinte o treinta navíos gigantescos(en cada partido),erizados de artillería de grueso calibre,con gran poder destructivo,se enfrentaban decididamente intercambiando sus mortíferas andanadas.
En este caso no se pensaba ya demasiado en los abordajes,que en caso de llegar a producirse eran considerados como una operación secundaria de remate, destinada a capturar buques rendidos o desmantelados, cuya capacidad de fuego se consideraba yá totalmente anulada.
La preferencia de los almirantes de la época era hundir a los buques enemigos limpiamente, a punta de cañonazos y en la mayor cantidad posible. Algunos marinos(los ingleses sobre todo) consideraban el abordaje como una táctica primitiva, de siglos atrás (Lepanto por ejemplo) y solían compararla con un acto de guerra sucia y de ordinarismo extremo,”más apropiada para piratas y renegados que para caballeros del mar”(*)

Los buques en la guerra de independencia.
Aquella forma elegante de combatir no era- por nada del mundo- aplicable en las escaramuzas navales de la guerra de Independencia en Venezuela. Llamarlas “batallas” era casi siempre una exageración. Refriegas o zafarranchos eran términos más apropiados en cada caso. Los buques que en estos combates participaban no eran los navíos de línea de 50 cañones por banda , sino embarcaciones relativamente pequeñas y escasamente dotadas de artillería, eso cuando la tuvieran. Por lo general eran naves de tercera clasificación,corbetas, bergantines o goletas en ese mismo órden.

Fragatas.
Una fragata, a pesar de no ser clasificada como "buque de línea” era considerada una nave muy superior a las antes nombradas, era utilizada preferiblemente como nave de escolta para formaciones importantes, y como buque de patrulla y exploración avanzada. En las expediciones de Morillo, durante sus invasiones a Margarita (q.v),no figuró ninguna fragata, fueron las corbetas los buques principales dentro de la escuadra (excepción hecha del navío San Pedro Alcántara, que vino como buque insignia y terminó hundiéndose en la isla de Coche poco después de su llegada).

Corbetas.
Como buques de guerra eran magníficas las corbetas, poseían suficiente capacidad de fuego, eran ágiles, ligeras, auto suficientes y muy maniobrables. Por su poco calado eran muy apropiadas para acercarse a las costas consideradas de aguas someras y estaban capacitadas para atracar en la mayoría de los puertos de la llamada Costa Firme.

Bergantines.
A las corbetas le seguían en categoría los bergantines. Ellos sí que fueron los verdaderos “caballitos de batalla” casi con la misma capacidad guerrera de las corbetas pero de operación mucho menos complicada que aquellas, ágiles, airosos y mejor maniobrables.Eran los barcos favoritos de piratas y filibusteros, por su gran velocidad que les permitía escapar fácilmente de navíos y de fragatas.Aunque no fueran empleados específicamente en la guerra,se les permitía estar armados con diez o doce cañones para su propia defensa. Se usaban normalmente como buques mercantes,aunque también eventualmente para practicar la guerra de corso. En los combates del Orinoco, los bergantines más que las corbetas fueron las estrellas de la acción. Además, por el hecho de contar con una construcción sólida, menos sofisticada y posiblemente más rústica,operar con ellos resultaba mucho más económico. A los marinos de guerra al principio de sus carreras, les encantaba servir a bordo de los bergantines.

Goletas.
Las goletas ocupaban el último escalón dentro de la III categoría de buques de guerra y se les llegó a considerar como un bergantín menor(bergantines –goletas), dependiendo sobre todo de la capacidad artillera que se les pudiera instalar abordo(**). Las goletas se preferían como buques de carga y de transporte, rompedoras de bloqueo y muy fáciles para escabullirse a la persecuciòn de buques mayores. En los combates del río Orinoco llegaron a constituír armas muy eficaces, y su presencia continuó permanente en el río hasta los comienzos del siglo XX cuando las goletas mercantes eran el medio más confiable para el intensivo comercio entre Guayana y la isla de Trinidad, donde se completaban los enlaces con las modernas líneas europeas de vapores que llegaban a la isla, repletas de pasajeros y mercancías destinadas a Venezuela.
Como dato curioso,-aunque usted no lo crea- en los años del auge minero en el territorio Yuruary ( l860 -1880), muchos empleados extranjeros de las minas, preferían mandar a lavar su ropa y lencería al puerto de Bristol en Inglaterra seguros de poderlas recibir impecablemente presentada en un período muy corto de tiempo (un mes a mas tardar).

Buques sutiles.
Por debajo de las goletas existían otros buques de menor categoría que servían también muy eficazmente para la guerra, entre ellas las balandras, cañoneras , flecheras, bongos, guairos, lanchas caladoras , esquifes etc.
Estas embarcaciones se enmarcaban dentro de la categoría de "buques sutiles", expresión inventada por los marinos españoles de México en los tiempos de la conquista de Hernán Cortés, cuando una flotilla de "bergantines de orilla” construídos ahí mismo, fué útilizada para invadir la ciudadela azteca de Tenochtitlán, ubicada en el centro de un lago. El término "sutil" del latin "suter" (diminuto)llegó a pegar y se popularizó después en todas las colonias españolas.
La formación de escuadrillas sutiles fué una brillante idea. Sutiles por lo pequeño en tamaño, sutiles por lo fácil de manejar, y sutiles por su capacidad para infiltrarse silenciosa y letalmente, golpeando,y escapando sin demasiada ostentación,sin peligro de varaduras a lo largo de caños, marismas y manglares, donde era muy improbable ser detectados, perseguidos o interceptados por los buques de una marina regular,hechos para patrullar en aguas mas profundas y menos confinadas, con la ventaja adicional para los sutiles, de que sus costos de operación eran-comparativamente- muy pequeños.
En Venezuela, en los tiempos de la Independencia, llegaron a organizarse ( para ambos bandos) escuadrillas sutiles en el Lago de Maracaibo, en el de Valencia y en la parte navegable de los ríos Orinoco, Apure, Meta , Arauca., Portuguesa y Guárico.

(*) Sin embargo, los mas famosos almirantes llegaron a escalar esa jerarquía, no por comportarse como "hidalgos caballeros" que peleaban a distancia sino como arriesgados asaltantes, que al frente de un puñado de marineros y soldados, sable y pistola en mano se precipitaban sobre los barcos enemigos para rendirlos en combate cuerpo a cuerpo y adueñarse de ellos. Lord Horacio Nelson fué uno de esta clase.
Apresar un buque enemigo por medio de un abordaje tenía una connotación heroica y seguramente un reconocimiento honorífico,que podía incluír ascensos y otras prerogativas,pero también existía una motivación económica no menos llamativa. Un buque enemigo capturado era una presa de mucho valor, que después del remate final permitía conceder a los apresadores directos,una considerable y lucrativa participación en la recompensa. Como se vé, no todo se hacía por puro amor al arte.

(**)La artillería que se instalaba a bordo de estas pequeñas naves tenía la particularidad de estar compuesta por cañones pequeños, instalados sin demasiadas reglas del arte, donde se pudiera encontrar un espacio apropiado y sin muchos tecnicismos, a veces amarrados burdamente con mecates. Su potencia como arma era por lo general poco eficiente, su alcance muy limitado y no se respetaba mucho la uniformidad de calibres, lo cual era problemático. Sin embargo, como arma defensiva era excelente. Uno de esos cañones cargados con "metralla" que significaba entre otras cosas, tornillos, clavos oxidados, tuercas, pedazos de botella, piedras, platos rotos, caracoles, huesos de animales,cadenas, ladrillos, plomo tigrero, zapatos viejos, hebillas, y todo lo que se pudiera allí meter. Al disparar este revoltillo a boca de jarro contra una partida de abordadores,de seguro que producía una horrorosa masacre. Por eso les tenían terror, si no morían de las heridas, morían de la infección. También existían los botes de "metralla formal", que no estaban preparados con esas porquerías de que se habló anteriormente, sino que eran unos saquetes forrados en tela, brillando de limpieza pero llenos de unos perdigones grandes de plomo, traidos de Alemania a los que llamaban "shrapnel", y que se usaban solamente en ocasiones especiales.

viernes, 30 de abril de 2010

ARMADA 93



Evacuación definitiva de Guayana. Combate de Cabrián. Persecución Naval
La Torre tomó una final decisión. Esta vez procedería a evacuar a todos los efectivos españoles paisanos y militares guarecidos en las fortalezas abriéndose paso con los buques a través de la barrera instalada por Brión.
El 1º de agosto muy temprano comenzaron a cargar los buques. El día 2 de agosto se terminó el embarque de los equipos y en la noche del mismo día se procedió con mucha cautela a embarcar parte de la tropa que había llegado de Angostura.
Los patriotas se dieron cuente de la maniobra,un fugado les llevó la noticia. Esa misma noche atacaron masivamente a los puestos avanzados, no lograron ningún progreso porque fueron contenidos allí con fuego muy nutrido.
A media mañana del 3 de agosto de 1817 se terminaron de evacuar los últimos soldados que guarnecían los castillos, y al anochecer comenzó el embarque generalizado del personal civil, en forma mas o menos organizada bajo la dirección personal del mismo La Torre, quien con su presencia trataba de conservar la disciplina y el órden.

La Torre dá la órden de partida.
Terminado el embarque se dió a la escuadra realista la órden de partida. Reforzada ahora con los buques del apostadero de Guayana se veía más fuerte y más poderosa. Contaba ahora la escuadra con una corbeta (la “Merced”)( * ), ocho goletas, un bergantín (el “Casanova”), una polacra (la “Carmen”), un guairo, una balandra, seis cañoneras, cuatro flecheras una bombarda y mas de doce buques de transporte mayores y menores.
Desde el inicio se adoptó una formación de dos columnas paralelas,colocándose los barcos artillados a la derecha para cubrir y proteger a los buques desarmados que avanzaban en la columna de la izquierda.
Los castillos fueron ocupados el mismo día por las tropas patriotas al mando del general José Antonio Anzoátegui.

La desbandada de Cabrián.
En lo más estrecho del canal frente a Punta Cabrián,se encontraban alineados como jauría, los buques de la escuadra de Brión esperando confiados pero alertas el inevitable acercamiento de la flotilla realista, para finalmente abalanzarse sobre ella con todo su poder de combate.
El interés de los realistas (como era lógico) no estaba esta vez centrado en combatir,sus intenciones eran escapar lo mejor posible de ese infierno y la única manera era infiltrándose por el centro de la línea patriota,tratando de encontrar a toda costa,una salida expedita por cualquiera de los brazos del delta.
Por voluntad de los patriotas, los transportes y otros buques menores fueron dejados pasar sin mayores restricciones, pero los buques de guerra sí que fueron atacados con fuego por su frente y por su costado derecho(cubierto totalmente por el fortín). Los realistas no se mostraron indiferentes ni ociosos, también supieron contestar el fuego con apropiada eficiencia y con gran intensidad.
Allí en Cabrián se empeñó la lucha. El buque insignia de los realistas llevó el peso mayor del combate,la corbeta “Merced” (algunos la llamaban fragata), recibió muchos impactos de la artillería patriota,resultando gravemente herido a su bordo el comandante de la escuadra, capitán de fragata don Fernando Lizarra (perdió las dos piernas), también el capitán Sunoca(patrón de la corbeta mercante) gravemente herido y muchos tripulantes más.
Sobre éste jefe (Lizarra-un marino profesional) recaía la total responsabilidad de la operación naval,una acción que pese a presentar muchas fallas logró su cometido de salirse de la trampa. Al ser herido, parece que se perdió la temporalmente la cadena de mando, no hubo quien tomara la sucesión oportunamente, tal vez por fallas de comunicación o porque no hacía falta. Para colmo o para ventaja, un gran temporal se desató durante casi todo el día, provocando que el esquema táctico de ambos lados se desorganizara notablemente.
Como no se había establecido un código de señales( * ) que fuera aplicable en plena "melee", no fue posible restablecer la disciplina entre tanta confusión reinante.
Muy difícil fué que Lizarra (o cualquier otro) pudiera a distancia controlar a los capitanes de los transportes, quienes por regla general eran personas civiles, muy poco acostumbrados a las acciones de guerra y menos a las disciplinas de convoy, ademas de viajar repletos “hasta el tope” con emigrados civiles (hombres, mujeres y niños) aterrorizados y enfermos, que ante el fragor de la batalla,que era algo novedoso y desconocido para ellos, solo alcanzaban a gritar enloquecidos presas de un pánico atroz, interfiriendo gravemente en las maniobras evasivas que intentaba efectuar la tripulación.

Sálvese quien pueda.
A falta de otro recurso,los capitanes optaron por lo que en esos momentos era más aconsejable, buscar su salvación en una huída desaforada por donde fuera posible hacerlo, en lugar de procurar su seguridad como há debido ser, pegándose muy cerradamente a los buques grandes de guerra que con su artillería habrían podido ofrecerles una razonable protección, tal como habían sido las instrucciones previas .
Los buques menores que se quedaron rezagados, fueron cacería fácil para las flecheras de los patriotas, que como es natural mostraban un especial interés por adueñarse del cargamento que aquellos tansportaban.

Persecución sin tregua hasta el mar.
Además del combate en Cabrián donde los patriotas lograron apresar un bergantín y tres goletas, la persecución continuó sin tregua durante todo el día y durante la noche del 3 de agosto.
Frente a la isla de “Tórtola”, dos buques de Brión atacaron de nuevo a la corbeta insignia “Merced”, a la polacra “Carmen” y a otros pequeños buques (flecheras) que les servían de escolta. Otro violento encuentro se produjo frente a la isla de Sacupana el día 4 de agosto,otro en Imataca, y otro en Boca Grande, frente al promontorio de Punta Barima.
Aún después de cruzar la barra y salir al mar, el hostigamiento continuó incesante. Los patriotas lograron capturar las goletas “Baguier” y “Dolores”, que fueron remolcadas más tarde a la bahía de Cabrián.
El total del botin apresado por la escuadra de Brión fue inmenso, incluyó a “grosso–modo” 14 buques entre mayores y medianos, muchas embarcaciones menores, 73 cañones, 330 fusiles, y una considerable cantidad de dinero de plata y oro, que se dice había sido propiedad de los misioneros de Guayana y que se intentaba extraer del lugar.
A pesar del caos reinante y la dureza de los combates,una gran parte de la escuadra realista y el convoy con la emigración,lograron aunque muy golpeados, abrirse paso hasta el mar. Más adelante veremos cual fué su destino posterior.

Pérdidas realistas.
Las bajas realistas en estos encuentros fuéron de 280 muertos y 300 heridos.Unos173l efectivos quedaron bajo custodia,en calidad de prisioneros de guerra.No existe conocimiento del destino de dichos prisioneros, pero aparentemente la gran mayoría de ellos, siendo criollos fueron incorporados como reclutas en el ejército republicano o como marineros muy necesitados en la escuadra de Brión,sin necesidad esta vez de practicar crueles ejecuciones. El gobierno de la República se estabilizaba considerablemente en Angostura, designada capital, mientras que el control del río Orinoco quedaba -desde ahora- garantizado por el Almirantazgo.


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jueves, 29 de abril de 2010

ARMADA 92






Angostura- La Catedral- Familia mantuana.




De Angostura a Los Castillos- Evacuación Realista. 1817
Los auxilios solicitados al general Morillo por los sitiados, no terminaban de llegar y aparentemente no llegarían jamás. No había ya nada de comer para la tropa, a estos males se agregaba la aparición del temido “vomito negro” (la fiebre amarilla) que hacía morir a muchos habitantes cada día. Las condiciones se hacían intolerables de hora en hora y no se preveían salidas a mediano plazo, a menos que se tomaran algunas decisiones desesperadas.
En efecto el brigadier La Torre se decidió a actuar. Convocó a las personalidades más influyentes de la ciudad (una junta de notables que procedió a reunirse secretamente en su comando) y les planteó la grave situación. Presentes estaban el gobernador coronel Lorenzo Fitz-Gerald, el Alcalde, el Comandante del Apostadero de Marina, Francisco Echeverría y los demás jefes importantes. Después de extensas deliberaciones, se llegó a la conclusión de que era necesario evacuar la plaza, para dirigirse a las fortalezas de Guayana. Así se podría reforzar la defensa de ellas y en cierta forma mejorar la situación de los pobladores de Angostura al permitir que la ciudad fuera ocupada por el enemigo, cesando con eso el largo asedio y trasladando a los nuevos ocupantes las muchas dificultades de atender a una población civil sumida en la más completa miseria. Una vez que arribaran a las fortalezas de Guayana, donde se esperaba que los recursos fuesen un poco mas abundantes, se podría entonces resolver lo más conveniente para los intereses realistas. Lo importante por ahora era salir de esa trampa que era Angostura ahora, y poder concentrarse en un solo problema.
Se ordenó eso sí, mantener el más absoluto secreto sobre estos planes, con la expresa recomendación de no hacerlos conocer a las tropas para evitar deserciones y otros inconvenientes,como sería por ejemplo la reacción de los "particulares" (como se llamaba antes a la población civil) al saberse entregados a los enemigos insurgentes. Muchos de los soldados realistas tenían a sus mujeres y a sus hijos viviendo en la ciudad, a ellos se les mintió deliberadamente, informándoles que la salida era apenas una operación táctica de corta duración contra un enemigo debilitado y que pronto estarían de regreso a su guarnición. Es obvio que la mayoría de la tropa no llegó a creer esa mentira, por eso los que se embarcaron lo hicieron con mucha angustia y a regañadientes, solo obedeciendo la órden por pura disciplina.
Se reunieron y alertaron todos los barcos disponibles en puerto( el 16 de julio), los cargaron con todo el parque disponible y con todo aquello que consideraban de importancia militar para ser llevado con ellos en la retirada. Nada útil debía ser dejado atrás, o se llevaba consigo o se destruía totalmente.

Pánico entre la población .
La población civil se alarmó (cundió el pánico) y se produjeron precipitaciónes exageradas entre ellos, principalmente por el temor muy fundado de no poder encontrar lugar en los barcos atiborrados apresuradamente.
Los cañones fueron clavados(*) no desmuñonados como era lo deseable, por falta de tiempo y de herramientas apropiadas para tal fin. Algunos cañones fueron enterrados secretamente, con la esperanza de poderlos recuperar en el futuro. Además de la tropa y marinería(2000), procedieron a embarcar unos 2000 civiles(en su mayoría españoles)(***)que habían manifestado expresamente su deseo de abandonar la plaza, para correr la misma suerte de los soldados. No se mostraban dispuestos de correr el riesgo siempre latente de ser sacrificados por los "chucutos".
La escuadra realista se reorganizó con dos flotillas, ahora bajo el mando superior de un veterano marino, el capitán de fragata don Fernando Lizarra, que a partir de ese momento desempeñaría el papel de "comodoro". La flotilla de Echeverría,( que hasta ahora había sido el comandante del apostadero), fué incorporada a la anterior para establecer entre ambas una especie de comando unificado, garantizando así el principio de unidad de mando. Zarpó la escuadra con mucho órden y parsimonia(a pesar del esporádico fuego de fusilería que con poca eficacia ya le estaban hacíendo los patriotas) desde la madrugada.
Esta formación naval estaba integrada por treinta buques de los cuales al menos doce eran catalogados como verdaderos buques de guerra. El convoy navegó sin recibir una oposición seria. Las pocas embarcaciones insurgentes (flecheras en su mayoría) en las cercanías de Angostura se vieron obligadas a retirarse, frente a la compacta formación naval, el aumentado poder de fuego y la superioridad operativa de los buques que tenían en frente.
Enterados de la evacuación realista,los sitiadores procedieron a romper un sector de la estacada y ocupar la plaza de inmediato. La ocupación completa fue dirigida por los generales Bermúdez y Cedeño, cuyas primeras medidas fueron, evitar excesos innecesarios, implantar el órden civil y proveer hasta donde fuera posible, comida y otros auxilios a los desgraciados pobladores que no habían podido o querido embarcarse.
Se publicaron bandos de ley marcial,conminando a la población a evitar el caos, a respetar la propiedad ajena, amenazando con disparar sobre los eventuales saqueadores, de ser necesario.

La narración por la parte española dice que “el enemigo se lanzó a la plaza y desde allí avanzando hacia la bahía, rompió sobre nosotros nutrido fuego de fusilería. Nuestros disparos de metralla lo contuvieron un tanto”.
Muchos equipajes quedaron abandonados en la orilla de los embarcaderos, para caer prontamente en poder de los saqueadores desmandados,que surgieron de repente sin temer a las represalias ya anunciadas de ser castigados severamente por las fuerzas de ocupación.

Llegada de los emigrados a Guayana.
Al llegar a Guayana, (el 19 de julio) los emigrados civiles pudieron desembarcar, y aprovechar para tomarse un descanso muy necesario. El día siguiente desembarcó toda la tropa-menos los enfermos- Claro que las condiciones allí en los castillos eran también muy penosas, de hecho ahora mucho peores debido al ingreso forzoso de un gran contingente en un área confinada, estrecha, miserable e incómoda aún en situaciones normales.
Los civiles al pasar los días comenzaron a protestar y exigir comodidades. Hasta en los mismos militares pudo observar el brigadier La Torre ciertas manifestaciones de descontento, asunto que a sus ojos expertos constituían una evidente señal de peligro. Todavía conservaba vagas esperanzas de recibir los socorros del general Morillo, pero quince días de permanencia en los castillos fueron suficientes para convencerlo que la ayuda no podría llegarle de ningún modo.
El pasado 7 de junio había despachado La Torre para que viajaran a Apure a un capellán, el padre Máximo acompañado del capitán Escalona, con instruciones de informar al general Morillo de las dificultades que estaban enfrentando en Angostura. Nunca llegaron (lo dice el cronista Sevilla) a saber si esta comisión se había cumplido correctamente.Tampoco llegaron a saber el destino de una importante suma de dinero que habían entregado al padre Máximo para incorporarlo a la tesorería del ejército, operando en el centro del país.
Mientras tanto se procedía a ordenar la construcción de montajes rústicos (cureñas) para colocar sobre ellos los cañones tomados de los castillos y poder aumentar así la capacidad artillera de los buques.

Hora de decisiones.
La presión de los patriotas era cada día mayor e insoportable, mucha tropa estaba siendo ahora enviada desde Angostura para reforzar en Guayana a las fuerzas sitiadoras, además Bolívar tenía un número considerable de soldados muy cerca de ahí, en su nueva base de Casacoima y que desde allí hostigaban regularmente y por cualquier medio a la plaza sitiada. Por esa misma circunstancia, los realistas sentían terror de ser rodeados de un momento a otro por una ”maniobra de asalto” de los insurgentes, combinada con medios navales y terrestres simultáneamente.
Para los realistas, las fortalezas se estaban convertiendo minuto a minuto en una peligrosa trampa a punto de cerrarse sobre ellos. Algo habría que hacer para enfrentar este inminente peligro. La decisión no era difícil de tomar, no había mas alternativa que abrirse paso a la brava,antes de que fuera demasiado tarde. La escuadrilla española era relativamente poderosa, bien mandada y perfectamente tripulada. Sabían que les esperaba la escuadra de Brión (**) aguas abajo, y esa escuadra era muy superior aparentemente y se mostraba muy agresiva . Por eso tratarían de hacerle frente a su amenaza aplicando toda la experiencia acumulada en ese tipo de guerra. Existían riesgos inmensos por la desproporción de poder naval, pero eran riesgos calculados y los iban a afrontar con fuerza y voluntad. En su favor existía el hecho de que el río Orinoco estaba crecido en toda plenitud, y por lo tanto navegar a favor de la corriente les concedía una excelente ventaja.

(*)Clavar los cañones era una manera rápida de inutilizarlos para evitar que fueran usados por el enemigo. Consistía en introducir a martillazos un clavo por el orificio ,ojo caliente o chumacera donde se colocaba la mecha. Desclavar los cañones era una tarea bastante difícil y trabajosa. Desmuñonar significaba cortar los dos muñones que servían para sujetar los cañones a las cureñas. Sin dichos muñones,las armas quedaban inutilizadas permanentemente.

(**) La escuadra de Brión al penetrar en el Orinoco en 1817, llevaba como segundo jefe, al capitán de fragata neogranadino José Padilla, el futuro héroe de la batalla naval de Maracaibo y que como Piar murió ejecutado en Bogotá (1828) por presuntamente haber conspirado contra el Libertador.

(***)En lugar de llamarlos "españoles", mas acertado habría sido llamarlos "realistas". En ese tiempo no se acostumbraba mucho a diferenciar a la gente por su nacionalidad de orígen, en principio todos eran españoles (de allá o de acá). La diferenciación existía mas bien referida a las clases, o se era blanco o se era pardo. Los españoles(recién llegados de España) se veían en Angostura y en muchas partes casi como gente de costumbres extrañas,(como vemos hoy a los "sifrinos turistas", ya sean americanos, franceses, ingleses o escandinavos),se les tildaba de exóticos,indiferentes,vacíos, disipados y blasfemos, pero en el fondo, tipos simpáticos e inofensivos. A diferencia del estereotipo aplicado a los llamados "mantuanos" criollos (o indianos como les decían en Europa) que si eran de verdad gente de fingida importancia y de pretendida autoridad, terratenientes, hacendados ricos,comerciantes exitosos,dueños de esclavos,"grandes cacaos" y a veces hasta sujetos fanáticos, conservadores, pichirres y rezanderos. Eran personas por lo común afectadas y pretenciosas, a veces pesadamente intolerables. No se calificaban entre ellos mismos de mantuanos, ese era un término peyorativo que les atribuía el pueblo llano. Se creían más españoles que el mismo Fernando VII y formaban dentro de las comunidades una casta impenetrable y distante. Por cierto que a la hora de las "chiquitas", eran los primeros que pugnaban por salvarse. A esos criollos pudientes y de estirpe se les llamaba "mantuanos" porque sus esposas asistían a todas partes cubiertas con un mantón de Filipinas (de Manila),prenda muy fina y costosa, que pretendía ser una señal de riqueza y poder. Había inclusive una ley colonial que prohibía utilizar esos atributos, a mujeres que no fueran de dicha clase.

lunes, 26 de abril de 2010

ARMADA 91













La Escuadrilla Sutil en el Orinoco. La vanguardia de Brión.

El capitán de navío Antonio Diaz, que al frente de su Escuadrilla Sutil operaba en las aguas de Barcelona (bocas del Neverí), se dirigió a Margarita un poco después que el Libertador decidiera transladarse a Guayana( 25 de marzo de 1817).
Allí en Margarita se presentó a su jefe inmediato,el Almirante Brión quien le ordena avanzar como vanguardia de la escuadra para allanar así su penetración en el Orinoco.
Tres flecheras constituían la punta de esa vanguardia al mando del alférez de fragata Fernando Díaz (hermano de Antonio). Recibe éste instrucciones de penetrar por el caño Macareo, para efectuar un reconocimiento justo hasta el sitio donde el caño se une con el Orinoco y luego regresar a unirse al grueso de la escuadrilla que navegaba detrás.

Emboscada del Caño Macareo.
Este pequeño destacamento, una vez alcanzado el Orinoco el 7 de julio de 1817, fué emboscado por una patrulla de combate (11 lanchas cañoneras) perteneciente a las Fuerzas Sutiles del Apostadero de la Antigua Guayana. Estas fuerzas estaban al mando del Capitán de Fragata Antonio Pascual de Ambaredes. Los patriotas combatieron heroicamente pero debido a la superioridad numérica del enemigo fueron finalmente derrotados y pasados todos a cuchillo (*), incluyendo entre ellos el alférez Fernando Díaz.
Unos pocos pudieron escaparse de la emboscada huyendo corriente abajo en un pequeño esquife (**) hasta que se encontraron con el grueso de la vanguardia mandada por Antonio Diaz a quien informaron de la terrible derrota sufrida, y de la muerte de su propio hermano.

Combate naval de Pagayos.
Lleno de furia y dolor, Diaz, sin consultar al Almirante ordenó a sus flecheras forzar las velas y avanzar sobre el ahora arrogante enemigo al que lograron interceptar cerca de la pequeña isla de Pagayos (8 de julio de 1817). Allí los marinos patriotas , luchando como fieras pese a su inferioridad numérica, poseídos de un arranque de temeridad suicida que tomó por sorpresa a los confiados españoles, desorganizaron su escuadrilla , degollando sin piedad y lanzando al agua a todos aquellos que caían en sus manos, abordando , incendiando, cañoneando , hundiendo y destrozando todo a su paso. Lograron recobrar tres flecheras de las que les habían sido arrebatadas anteriormente, y que los enemigos llevaban de remolque como trofeo de guerra.. Su ataque causó tanto daño y súbito terror que los sobrevivientes realistas no tuvieron mas remedio que huir despavoridos a refugiarse bajo la artillería de las cercanas fortalezas.

Honores a la Escuadrilla Sutil.
El 9 de julio de 1817, la escuadra de la República comienza su penetración al Orinoco por las bocas del Macareo. Sobre este estupendo espectáculo habla el insigne autor venezolano de la Historia Naval,el teniente Francisco Alejandro Vargas en su página 350 del tomo I de "Nuestros Próceres Navales" un bello trozo de su inspiración literaria, que leímos con orgullo en nuestros tiempos de cadetes: "Al día siguiente, cuando la aurora tiñe de reluciente carmín las nubes del horizonte oriental y enrojece las amarillentas aguas del Orinoco, divísanse entrando por la gran boca, como bandadas de blancos cisnes, numerosas velas que, turgentes, arrastran diversas naves de alto bordo. La bandera de la República tremola sobre los topes. Es la escuadra de Brión!.Salve, salve mil veces a los que vienen a redimir la Patria del opresor dogal de la colonia! Majestuosa procesión la de esos buques, tripulados de héroes y cargados de elementos para la guerra, surcando las aguas del majestuoso río que en breve tiempo será la linea divisoria entre republicanos y realistas y para estos últimos para siempre inabordable".

Al ser informado Brión de la hazaña lograda por la Escuadrilla Sutil el día anterior, dispone ejecutivamente que todos sus buques se estacionen al pairo en espera de la gloriosa escuadrilla. Al abordar Díaz la nave insignia del Almirante, todos los buques deben disparar un cañonazo de honor al tiempo que efectúen el tradicional saludo marino de arriar e izar enérgicamente el pabellón nacional.

La escuadrilla de Díaz había sufrido muchas averías en ese combate por lo que se ordenó enviarla a Margarita para someterla a reparaciones. Diaz entretanto se dirigió con algunas pocas embarcaciones de las no dañadas a Maturin entrando al río Guarapiche por vía del caño San Juan.

Encuentro de Piar con el capitán de navío Antonio Díaz
Díaz se encontraba destacado en Maturin en el mes de agosto (1817), cuando tuvo lugar su entrevista con el general Piar (alojado entonces en la residencia del general Andrés Rojas) que había arribado a esa plaza después de retirarse de Guayana- desobedeciendo el llamado del Libertador - y según testimonios, se atrevió esta vez a hacer proposiciones abiertamente sediciosas al oficial de marina, quien simplemente había acudido a su presencia con otros jefes y oficiales de la guarnición para presentarle sus formales respetos,como le obligaban la disciplina y el protocolo militar.
Los términos equívocos y resentidos con que el general Piar llegó se manifestó frente a Antonio Díaz fueron motivos suficientes para que mas adelante éste oficial fuera citado como testigo ante el Consejo de Guerra, que en Angostura se encargaba de procesar al héroe de San Félix(***) De los testimonios presentados se deduce que el general Piar intentó sibilinamente despertar sentimientos racistas en el mulato Díaz para engancharlo(con promesas)en una conspiración apuntada contra los criollos mantuanos del ejército- Bolívar el primero entre ellos-en lo que Díaz, correcto y leal, se negó rotundamente a tomar compromiso. Su testimonio ante el tribunal fué un elemento decisivo a la hora de dictarse una sentencia condenatoria(****).

Navegabilidad en el rio Orinoco.
La época entre julio y agosto es la más conveniente para navegar en el río Orinoco. Son los meses de las grandes crecidas, el nivel del agua llega a subir considerablemente y los peligros constantes de encallamiento que se presentan en los meses de verano, prácticamente dejan de ser una preocupación mayor para los marinos que trafican en sus corrientes. Existen sí en invierno, los peligros de las acumulaciones (bancos)de arena y sedimentos que son normalmente impredecibles y la posibilidad de chocar con grandes masas rocosas que a veces afloran en el curso de la vía fluvial y que por la subida de las aguas quedan sumergidas y ocultas, por lo cual son sumamente traicioneras.También son de cuidado los "carameros" o "mosuros" esta última una palabra indígena(como lo son por ejemplo "warimba"y "repano". Mosuro se traduce en español castizo como "mogote feo". Estos mogotes están formados por plantas acuáticas, trenzadas con bejucos, ramas de árboles, espineros y maderos punzantes que forman una mescolanza grotesca flotando a la deriva en busca de mejores horizontes. Peligrosos son porque al chocar con ellos se podría abollar y hasta perforar el casco de un buque o dañarse gravemente la hélice si se tratara de una nave de motor. Se les suele comparar con los "icebergs" que hundieron el Titanic porque solamente un décimo de su volúmen está a la vista mientras que los otros nueve décimos son un infierno fluvial debajo del agua, con remolinos, pirañas y todo. Otro peligro de los "mosuros" es que a su bordo navegan generalmente pelotones de culebras de las bravas, dispuestas a defender su paraiso flotante a mordizco limpio.
Sin embargo, el comportamiento de las masas cambiantes y la posición fija de las rocas, son perfectamente reconocidas por los prácticos del río, quienes hán constituído desde hace mucho tiempo yá,un gremio orgulloso muy eficaz para garantizar la seguridad de la navegación a todo lo largo y ancho del mismo, incluso con buques de regular calado que aún en épocas pretéritas podían adentrarse sin problemas hasta la altura de Borbón (Almacén) o de Moitaco,y en tiempo de invierno hasta los puertos de Caicara,Cabruta y mucho mas adentro remontando los ríos Apure, Portuguesa, Arauca, Guárico y el Meta. Los pilotos de río o "prácticos" como se les conoce se forman desde su temprana juventud acompañando a pilotos experimentados en determinado sector del río que deben aprender a conocer con mucha precisión. La de ellos es una labor especializada, sectorizada y permanente. Esperan a los buques en un paraje fijo a la entrada del río, los abordan y a partir de ahí son los guías del capitán para ayudarlo a transitar una determinada ruta sin peligro. En el caso del Orinoco -antiguamente - las estaciones de pilotaje se situaban en la desembocadura al mar de los caños, Mánamo, Macareo o Boca Grande, desde donde conducían las naves hasta su destino aguas arriba, generalmente hasta Angostura. De la capital de la provincia hacia arriba habían (y los hay todavía) otros pilotos expertos en la vía fluvial. Para el descenso hacia el mar, se debía aplicar la misma tónica e iguales procedimientos. Lo más dificil de todo era el llamado "pasaje de la barra" donde debían sortear las caprichosas acumulaciones de arena que a veces bloqueban la entrada. Con la canalización y señalización moderna de la vía fluvial desde Boca Grande (Punta Barima) hacia arriba y viceversa, la navegación se há hecho mas expedita,sin embargo la utilización de prácticos todavía es obligatoria. porque con canal y todo, a veces el Orinoco se muestra impredecible con los forasteros.
En los años de la guerra de la Independencia ya existía una adecuada cartografía para transitar esas aguas, que se debía sin duda a la sistemática observación y registro por parte de las autoridades españolas que habían reconocido tener en el río Orinoco una importantísima arteria de penetración hacia el pie de monte andino de la Capitanía General y profundamente hacia los llanos de Casanare en el Nuevo Reino de Granada.
De hecho se sostiene que las actividades de navegación en esos tiempos eran mucho más dinámicas, frecuentes y activas, que las que llegaron a conocerse en el resto del siglo XIX y la primera cuarta parte del siglo XX.
No hay que llamarse a engaño, remontar el Orinoco en buques de vela (*****) era una tarea demasiado exigente, y sigue siéndo exigente hoy día aún con buques propulsados a motor.

Alarma en el campo realista.
El sorpresivo triunfo de los patriotas en Pagayos el 8 de julio, causó gran alarma(el día 15) entre los defensores de Angostura y entre los sitiados en los Castillos de Guayana. Yá tenían conocimiento pleno de la entrada de Brión con su escuadra y su emplazamiento en la ensenada de Casacoima. Allí permanecía estacionada y protegida por la artillería del recién construído fortín de Punta Cabrián, en cuyas cercanías había Bolívar establecido precisamente su Cuartel General.Después que Piar regresó a Angostura a mantener el sitio de la plaza, Bolívar en persona asumió el hostigamiento sobre las fortalezas, preparando su control total una vez que llegara la escuadra de Brión. Las misiones del Caroní demostraron ser una fuente interminable de recursos, totalmente a la disposición de El Libertador. Víveres de todo tipo, ganado en pié, cueros para monturas,madera para embarcaciones, caballos para la guerra, reclutas indígenas para el ejército, mulas para exportación a las colonias inglesas, y oro..bastante oro que compraría armas y equipos para continuar la guerra. Lo que seguramente molestó mucho al general Piar y lo convirtió finalmente en reo de delitos militares, fué el hecho de que Bolívar llegara de improviso y se "apoderara" de todo ese emporio de riquezas que él (Piar) había conquistado de primero.
Otro motivo de disgusto para Piar fué la ejecución sorpresiva de más de una veintena de misioneros capuchinos, quienes se habían entregado como prisioneros a sus fuerzas y confiaban con la protección ofrecida por aquel. La muerte ignominiosa de estos religiosos se mantiene en un velo de misterio, se habla de que hubo una mala interpretación de órdenes.Pero eso no há convencido a nadie hasta el día de hoy.
La verdad es que los padres fueron malamente asesinados, mandados a matar precisamente con los mismos indios "misionados" a quienes ellos habían estado civilizando y protegiendo como pupilos por mas de medio siglo.
Quienes permitieron el asesinato de los curas -o pudieron evitarlo- fueron las recién llegadas fuerzas de Bolívar, nó precisamente las de Piar, que yá se habían marchado hacia Angostura y carecían por lo tanto de jurisdicción.
Piar, muy sentido e impresionado por esta barbaridad,llegó imprudentemente a comentar delante del Padre (Coronel) José Felix Blanco (administrador de las misiones nombrado por Bolívar)su disgusto por lo que él consideraba un crimen injustificable y atroz.
Al "chisme" de murmuración contra el Jefe, se agregaban otros comentarios malsanos relacionados con una supuesta corrupción de Piar al haberse adueñado de unas mulas de las misiones y haberlas vendido para su provecho personal.
Pronto, a velocidad del rayo, los chismes llegaron a conocimiento del Jefe Supremo. Ahí comenzó para Manuel Piar el pricipio del fin.

(*) La expresión pasar a cuchillo era ampliamente utilizada en esos tiempos de la guerra a muerte. Era similar al término "degüello" que también se utilizaba. Toque a deguello era producido por un corneta, donde se ordenaba a no dejar ningun prisionero vivo. Consistía en cercenar rápidamente la yugular con un cuchillo muy afilado tal como se hace con los ovejos cuando se les sacrifica. Es una muerte rápida pero muy cruel, sobre todo porque se hace a sangre fría. Y algunos la consideraban mas económica por no implicar gasto de municiones escasas. La víctima se desangraba profusamente por el cuello y en cuestion de minutos ya estaba muerta. Los misioneros capuchinos de Caruachi, pidieron a gritos ser degollados para poder morir rápidamente, en lugar de servir de blancos de práctica a los indios flecheros que se divirtieron de lo lindo con los primeros religiosos ejecutados, que sufríeron mucho y tardaron demasiado tiempo en mal morir. Otro caso famoso:los 800 españoles y canarios ejecutados por Arismendi en las bóvedas de La Guaira- por órdenes del Libertador- fueron todos degollados a la orilla del río "Osorio" cuyas aguas corrían por el patio de las bóvedas , mientras que los vecinos pudieron observar por mas de seis días como el agua del mar donde desembocaba la quebrada estaba teñida toda de rojo.

(**)Esquife (del holandés Schip) es una pequeña embarcación auxiliar agregada a un buque mayor para servicios de transporte de buque a tierra y salvamento.

(***)Testimonio de Antonio Diaz: Piar solicitó confidencialmente que Diaz lo auxiliara con sus fuerzas para ejecutar bajo su mando una operación militar de sorpresa contra la plaza de Güiria (en poder de los patriotas). Diaz respondió no tener fuerzas disponibles por estar sus buques reparándose en Margarita. Piar se sinceró entonces y le manifestó su plan para establecer en la provincia de Guayana un gobierno que desconociera las facultades del Jefe Supremo,ya que éste y sus colaboradores "mantuanos" habían pretendido sacrificarlo , por lo que había tenido que huir para salvarse. Tenía la intención de reunir en Cumaná un ejército propio para regresar a Guayana y apoderarse del mando.Si sus planes triunfaban, Piar alimentaba el propósito de eliminar a todos los mantuanos antes que éstos destruyeran a todos los hombres de color, como eran él y Díaz.Intentando halagarlo,le ofreció convertirlo en Almirante de la República y al efecto así comenzó a llamarlo a partir de ese momento. El capitán Diaz fué tajante, protestó airado las intenciones del general Piar de involucrarlo en esta maniobra y le confirmó su decisión de cumplir las órdenes del gobierno establecido. Al retirarse Díaz de la reunión,Piar le insistió seriamente que no debía ir a Guayana, porque al llegar sería sacrificado por la gente de Bolívar.

Nota: A diferencia de Miranda, el general Piar antes, y en en los comienzos de la guerra de independencia había sido oficial de marina. En 1811 en Puerto Cabello fué reconocido como alférez de fragata. Llegó inclusive a comandar un jabeque,el "Piar" dentro de la escuadrilla enviada por Mariño a sostener el bloqueo contra Puerto Cabello y con él participó activamente en el combate naval de Sorondo en el rio Orinoco(1812).En el combate de Chuspa contra los bergantines "Celoso" y "Alerta" estuvo al mando del "Arrogante Guayanés". Mas tarde en compañía de Mariño y de un nutrido grupo de oficiales patriotas,desembarcó en Venezuela procedente del islote trinitario de Chacachacare(donde se habían refugiado para huir de las persecuciones de Cervériz) y fué desde allí (en Güiria) incorporado como coronel en las fuerzas insurgentes que se formaron en oriente para combatir contra la restauración del dominio español por Domingo de Monteverde. Ver: Acta de Chacachacare.

(****) La sentencia de Piar: "Vista la sentencia pronunciada por el Consejo de Guerra de oficiales generales contra el general Manuel Piar, por los enormes crímenes de insubordinado, desertor, sedicioso y conspirador, he venido en confrimarla sin degradación. Pásese al señor Fiscal para que la haga ejecutar, conforme a ordenanza, a las cinco de la tarde del dia de mañana.- Bolívar. Cuartel General de Angostura, 15 de octubre de 1817".
"En la plaza de Angostura....yo, el infrascrito Secretario, doy fé que en virtud de la sentencia de ser pasado por las armas, dada por el Consejo de Guerra, su excelencia el general Manuel Piar.......puesto el reo de rodillas delante de la bandera y leídosele por mi la sentencia en alta voz, se pasó por las armas a dicho señor general Manuel Piar, en cumplimento de ella, a las cinco de la tarde del referido día........y llevaron luego a enterrar al cementerio de esta ciudad donde queda enterrado;y para que conste por diligencia lo firmó dicho señor (Juez Fiscal) con el presente Secretario_ Carlos Soublette _ Ante mí, J.Ignacio Pulido, Secretario".
Nota: Se dice que ejecutando a Piar,Bolívar extirpó una punta del triángulo malévolo que le había venido planteando una permanente querella. Las otras dos puntas (Mariño y Bermúdez)esta vez cogieron escarmiento, aprendieron la lección y formaron desde entonces una especie de figura plana sin puntas visibles. Una cosa es casi segura, si Bolívar no hubiera fusilado a Piar, Piar habría fusilado a Bolívar cuando lo tuviera a mano. Ambos desde el comienzo se tenían muchas ganas.
El cuerpo del general Piar. En el documento donde se señala la ejecución (ver ****), apenas se hace una mención casi marginal de que fué enterrado en el cementerio de la ciudad sin mayores detalles. Sepultar a álguien apresuradamente, en la obscuridad de la noche, sin el debido protocolo civil y eclesiástico y sin producir algún documento o acta que permitiera determinar los pormenores del enterramiento, parecería estar ocultando algún propósito malicioso. No era cuestión de inhumar un cadáver como si se tratara de un "perro muerto" o de algún indigente víctima de la peste bubónica. En esos tiempos,la iglesia era esencialmete exigente en el cumplimiento de las normas cristianas, sobre todo cuando se trataba de una personalidad muy notable, nada menos que del general en jefe Manuel Piar, un militar muy reconocido y reputado hasta ahora como el conquistador de la provincia de Guayana. ¿Porqué tanto misterio? . Que necesidad había para ocultar con un velo de telarañas algo que se había efectuado dentro de las normas legales y en presencia de muchos testigos?
La explicación parece sencilla: Evitar que su tumba se llegara a convertir en un lugar de romería anti-bolivariana, un ícono sagrado, un símbolo para todos aquellos que tenían a Piar como su guía indiscutible, aún frente a los designios ignotos del Libertador Bolívar. Se trataba de evitar el surgimiento de un mártir de la resistencia, ocultando celosamente del conocimiento público,el lugar preciso del enterramiento. Sin embargo, eso de "haberlo enterrado en el cementerio de la ciudad" no convence a nadie. ¡ Quien lo presenció? ¡Quienes integraron el equipo encargado de transportar el cuerpo y ver cuando lo enterraban? Se habla de que unos "negros esclavos" fueron los que hicieron el trabajo, sin catafalco,transladado en una hamaca y envuelto solamente en un pedazo de lona marinera, sin marcas y sin nada. Lanzaron el paquete ensangrentado, taparon el hoyo apresuradamente y se fueron sin dejar marcas. Es un cuento inverosímil. Acaso existía un miedo tan grande hacia la Autoridad Suprema, que no permitiera siquiera conceder al yá inofensivo cadáver de Piar una decente sepultura? ¿ Porque tanto odio a un muerto? ¿Y sus familiares que vivían con él en Guayana? Soublette por ejemplo era pariente consanguíneo de Piar, primo hermano. ¿ Y sus compañeros de armas? ¿Y el obispo de Guayana?(El obispado estaba ahora acéfalo porque el Obispo don José Ventura Cabello se acababa de embarcar con La Torre), pero en su defecto que papel jugó el párroco metropolitano ?) ¿A que temían todos ellos? ¿A la ira del Jefe Supremo? Son misterios que no aclara la historia, pero que se debían aclarar ahora.
Con todos sus delitos, Piar nunca dejó de ser un prócer de la República. Un procer heroico por mejor decir, más heroico que muchos si a ver vamos, uno de los generales en jefe contemporáneos de Bolívar.
Una hipótesis válida.Han surgido en tiempos recientes, sobre todo en Guayana, grupos que simpatizan con la idea de encontrar los restos mortales del héroe Piar para rehabilitarlo ante la historia nacional. Pero la ubicación de esos restos si acaso existen todavía, es una tarea extremadamente difícil. aunque nó imposible. Existe la hipótesis,de que el cuerpo de Piar recién muerto, fué introducido en la Catedral de Angostura,(en cuya pared occidental había sido ejecutado minutos antes). Los religiosos -por iniciativa superior-y muy reservadamente procedieron a suministrar a eos restos mortales el debido tratamiento cristiano,con permiso condicional de las autoridades, pero en ceremonia interna y privada. Luego,procedieron a sepultarlo en la misma iglesia(como se acostumbraba a hacer con personas de cierto rango en la sociedad). Al registrar (obligatoriamente) su inhumación en los libros de la parroquia, optaron por hacerlo con nombre figurado (por exigencias del gobierno),para ocultar convenientemente la "verdad verdadera" y cumplir el interés oficial en su desaparición.
Hasta donde se sabe, ninguna institución há iniciado hasta ahora, un esfuerzo serio por encontrar los restos del general Piar. Si resurgiera el interés de hacerlo,a través de una comisión bien calificada,con apoyo decidido del gobierno y con el concurso especializado de las instituciones histórico-académicas del país, una investigación en los libros de defunciones existentes en la catedral de Ciudad Bolívar (Angostura)en los días cercanos al suceso histórico podrían (hipotéticamente) llevar a descubrir inhumaciones anotadas con nombres ficticios. Una exhumación legal y una inspección forense cuidadosa podría llevar a descubrir cuales son y donde están los restos mortales del infortunado prócer. Si otros lo han merecido, también Piar debería acceder al Panteón Nacional.

(*****)La navegación a vela por el Orinoco.En algún capítulo mas adelante haremos comentarios detallados sobre este tema. Es importante tener una idea sobre este tipo de operaciones,considerando que se debe a veces remontar el río enfrentando corrientes de agua muy poderosas que corren en sentido contrario, arrastrándolo todo con violencia. Lo que aguas-bajando pudiera constituir una gran ventaja para las embarcaciones, aguas-subiendo las corrientes presentan un problema enorme,en especial cuando solamente se dispone de la fuerza del viento actuando sobre las velas. A simple vista, parecería una tarea bastante difícil (que lo es), pero há sido posible hacerlo eficazmente desde tiempos remotos, todo gracias a que se saben aprovechar los vientos predominantes(los alisios) que soplan casi todo el año en dirección este-oeste, en cambio que la corriente del río fluye de oeste a este. El descubridor Diego de Ordaz fué el primer explorador europeo que remontó el Orinoco desde su desembocadura hasta los raudales de Atures y Maipures entre los años de 1531 y 1532, y lo hizo en embarcaciones de vela. Subiendo río arriba se utilizan los vientos como impulsores, y bajando se aprovechan inteligentemente las corrientes del río-abajo que suelen ser muy fuertes y constantes. A lo largo de los siglos XVIII, XIX y principios del XX, buques veleros de mediano tamaño pudieron navegar regularmente por el río Orinoco hasta Angostura y mas adentro. Llegaron inclusive a existir líneas navieras que desde sus bases de operaciones instaladas en la inglesa isla de Trinidad permitían mantener una confiable comunicación de Angostura/Ciudad Bolívar con el resto del mundo. En el libro de los hermanos Constantino y Paul Georgescu,"Los Ríos de la Integración Suramericana", página 58, señalan que en un período muy corto (27 de junio al 18 de julio de 1818) entraron al puerto de Angostura,el bergantin americano "Elena",el bergantín francés "Ana",el bergantín inglés "Sarah",la goleta danesa "Josefina", y la goleta nacional "María".
Salieron con destino a las colonias caribeñas, las goletas: "Halifax Packet", "Libertad", "Amistad","Georges Butter", "Los dos Amigos","Harlequin", "María", "Pax" y el bergantín francés "Ana". Todos ellos propulsados a vela. Mas adelante afirman que :"desde el 22 de agosto de 1818 hasta el 27 de marzo de 1819, en siete meses, las entradas y salidas de buques de varias nacionalidades suman 204". Dicen los Georgescu (pag 59)"desde Angostura salió el primer buque de bandera venezolana que entró el el puerto de Nueva York. Fué la Goleta "Barinesa" salida el 15 de mayo de 1818. En ese mismo año de 1818 navegó sobre el Orinoco el primer barco de vapor, que venía desde Trinidad y llevaba a bordo al Gobernador de la mencionada isla" (Sir Ralph Woodford James)

jueves, 22 de abril de 2010

ARMADA 90



Campaña de Brion en el Orinoco..
Las promesas del Almirante para Bolívar eran halagüeñas. Aquella carta-informe del 5 de junio está llena de patriótico optimismo y contribuye a levantar por fin los ánimos decaídos del Libertador y sus inmediatos colaboradores.
El año de 1817 había sido hasta ahora un período muy dinámico dentro de la historia republicana,lleno de sucesos favorables y desfavorables. Perdida casi toda la región norte-oriental, en especial las importantes plazas de Barcelona y de Cumaná, y estando el bastión margariteño gravemente amenazado, no quedaba más alternativa que desplazar todo el esfuerzo de la guerra hacia la provincia de Guayana, donde los resultados prometían ser mas afortunados,considerando que en esa provincia,los realistas estaban enfrentados a una notable desventaja estratégica. Sus dos importantes guarniciones, Angostura y Guayana la Vieja permanecían sitiadas por el lado de tierra,existiendo para ellos muy escasas probabilidades de recuperar lo que habían perdido recientemente en San Félix.
Todavía los realistas-con la presencia activa de su marina- habían podido conservar el dominio del Orinoco. A lo largo del río lograban todavía mantener las comunicaciónes abiertas(aunque dificultosas)con el mando superior del general Morillo,aquel quien en lugar de asumir personalmente las responsabilidades de la recaptura de Guayana como hubiera sido lo más lógico, había preferido desde San Fernando de Apure (el 9 de febrero de 1817) destacar a su segundo, el brigadier Miguel de La Torre para que tomara el mando de las tropas. Creyendo equivocadamente que sería una tarea fácil y secundaria, ordenó a éste que viajara a Angostura para desalojar a Piar de la provincia y recuperar el control de Guayana, mientras que él fijaría sus atenciones hacia el centro de la Capitanía General como un objetivo principal. Después de dominado el centro, podría ocuparse de los problemas de oriente, en Barcelona,en Cumaná, en Carúpano y muy especialmente en el incorregible bastión de Margarita,adonde quería el Pacificador transportar sus ansias profundas de desquite y venganza por los engaños de Arismendi en el año 15.
Este argumento es solo una opinión,una conjetura posiblemente sesgada,aunque muy factible. A la isla heroica,aparentemente Morillo se la tenía jurada y parecía que ahora estaba llegando el momento de la verdad.
No existen evidencias de que la decisión de Morillo hubiese sido inspirada en un inaguantable deseo de venganza. En sus escritos posteriores el general lo niega con firmeza,al referirse a su primera invasión de 1815 manifiesta que “muchos jefes de la Revolución …todos fueron respetados y hasta el mismo Arismendi que un año antes había sido el instrumento de correr la sangre de 800 españoles del modo mas inhumano..”. (Hacía mención a aquellas ejecuciones masivas que por órdenes precisas del Libertador se llevaron a cabo en las bóvedas de La Guaira en 1813) . En sus mismos escritos sostiene que ni su presencia (en Margarita en 1817) ni sus deseos "eran los de un hombre que que iba a tomar venganza de la sangre de sus inocentes compañeros de armas indignamente sacrificados en aquel ingrato suelo por el primero de todos los hombres ingratos". El notable escritor Jesús Manuel Subero en su "Historia del Estado Nueva Esparta”(pag 87)opina que... "Morillo estaba convencido de la importancia estratégica de Margarita,de su valor, de su fé en la libertad,de que la rebelión sepultada en otros predios, renacía en Margarita. De que Margarita es el centro de la rebeldía. Por eso viene a la isla."...


Angostura y los Castillos de Guayana..
Para Bolívar era muy importante rendir las plazas de Angostura y Guayana la Vieja. Tomarlas a través de un ataque frontal por el lado de tierra iba a resultar muy difícil según las apreciaciones de el Libertador. En Angostura por el sector norte habían levantado los españoles el fortín de San Rafael( * ) que dominaba las aproximaciones por el río y la Alameda, por el lado sur (los Morichales) habían construído el reducto de San Fernando comunicado con un masivo parapeto de tierra apisonada (calicanto) dotado de alojamientos amplios para los cañones y de múltiples bastiones aspillerados para los fusileros que a lo largo de unas 800 varas castellanas defendían el sector.
En Guayana la Vieja situada más abajo-donde comienza el delta-( a orillas de la laguna de Casacoima )los realistas controlaban los llamados "Castillos de Guayana” conformados por las antiguas fortificaciones de San Francisco de Asis y de San Diego de Alcalá(Padrastro)( ** ),reforzados con multiples emplazamientos para la artillería, y que podían comunicarse entre ellos por medio de trincheras y caminos cubiertos.
En apoyo directo de ambos dispositivos se encontraba instalada una cortina defensiva de buques de guerra de diversos tipos, un total de 16 embarcaciones que incluían corbetas, bergantines , goletas, polacras , balandras, cañoneras ,flecheras y buques de transporte que sumaban entre ellas un potencial artillero de más de 100 cañones de diverso calibre y una abundante y bien adiestrada tripulación de marineros y guarnición embarcada.
Conociendo la pronta llegada de la escuadra de Brión al río Orinoco, Bolívar creyó necesario levantar algunos astilleros de ribera en los desembarcaderos de San Miguel y Puerto Tablas(San Félix) donde Arismendi y sus huestes margariteñas procedían aceleradamente a construir flecheras y otras embarcaciones menores.(La gente de Margarita siempre dominó el difícil arte de la construcción naval de mediana escala).
Igualmente dictó Bolívar sus órdenes para que los oficiales del recién fundado Cuerpo de Zapadores(ingeniería militar ),el capitan Passoni, y los tenientes Ottavi y Bartolozzi, dirigieran la construcción de una fuerte estacada en la ensenada de Punta Cabrián en cuyos emplazamientos se colocaron 6 cañones de sitio,y destacándose para custodiar el lugar una guarnición fija a las órdenes del coronel neo-granadino Francisco de Paula Santander. Los operarios albañiles que trabajaron en la construcción del fuerte“Brión”-como se le llamó mas tarde- fueron traídos de la Villa de Upata.

(*)San Rafael se llama un sector de la actual Ciudad Bolívar donde aún existen vestigios del antiguo fortín-

(**)Padrastro se llamaba a una fortificación que cubría con sus fuegos a otra fortificación cercana,para evitar que aquella fuera aproximada y abordada por los ángulos muertos. Generalmente las fortificaciones en pareja se cubrían mutuamente sus respectivos puntos críticos.